Contratar un seguro y entenderlo no siempre son lo mismo. Muchas veces el seguro llega junto con el crédito, se firma con el resto de los documentos y no se vuelve a mirar.
Cuando hablamos de seguros asociados a créditos, hay preguntas que vale la pena hacerse incluso si no estás pensando en cambiar tu cobertura.
Cinco preguntas para revisar tu seguro
- ¿Qué seguro tengo contratado? Un mismo crédito puede tener más de uno, como desgravamen o cesantía, o incendio y sismo si es hipotecario.
- ¿Qué cubre? Qué situaciones protege y por qué monto.
- ¿Cuánto estoy pagando? Puede venir incluido en la cuota o cobrarse de una vez al inicio del crédito.
- ¿Por cuánto tiempo estará vigente? Si dura lo mismo que el crédito o si tiene otra vigencia.
- ¿Qué condiciones tiene? Lo que hay que cumplir para usarlo y lo que no cubre.
Dónde ver los seguros asociados a tu RUT
Un buen punto de partida es el Sistema de Consultas de Seguros (SICS) de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Ahí puedes ver, gratis, los seguros en los que apareces como asegurado o contratante.
- Entra con tu ClaveÚnica. Ingresa a la atención en línea de la CMF con tu RUT y tu ClaveÚnica.
- Elige el servicio. En «Servicios», selecciona «Asegurado o contratante».
- Revisa la lista. Para cada seguro verás la compañía, el tipo de seguro, el número de contrato y si está vigente. En «Ver detalle» aparecen las coberturas, las fechas de vigencia y si el seguro es colectivo o individual.
La información la entregan las propias aseguradoras, así que puede tener algún desfase. Por eso conviene contrastarla con tus contratos y documentos. Tu ClaveÚnica se usa solo en el sitio de la CMF: no se la des a nadie, tampoco a nosotros.
Revisar no significa cambiar
Revisar no significa necesariamente que haya que cambiar algo. Significa tener más claridad sobre un producto que forma parte de tus finanzas y que puede acompañarte durante años.
En Ancla buscamos que esa revisión sea más simple, y que puedas entender la información detrás de tus seguros para tomar decisiones informadas. Si quieres mirar también la tasa, el plazo y el costo total, lee Tomar un crédito es fácil. Entender todo lo que estamos pagando, no tanto.
Antes de comparar o cambiar, hay un paso fundamental: entender lo que ya tienes.
