¿Por qué nació Ancla? Todo comenzó cuando un dividendo hipotecario pasó de $283 mil a $300 mil de un mes a otro. El motivo: un aumento en el seguro asociado al crédito. Un problema personal que terminó convirtiéndose en una solución para más de 1.000 clientes.
Blog

Cómo nació Ancla: un dividendo que subió y un trámite que tomó un mes

Todo partió cuando el dividendo de Cristián subió de un mes a otro sin que él hubiera cambiado nada. Esta es la historia de por qué existe Ancla y de cómo trabajamos hoy.

· 3 min de lectura · Ancla Seguros

Ancla nació de algo bastante cotidiano: ver subir tu dividendo y no entender de inmediato por qué.

Un dividendo que subió sin aviso

Hace algunos años, el dividendo hipotecario de Cristián Prieto, uno de nuestros socios, pasó de cerca de $283 mil a $300 mil de un mes a otro. No había pedido nada distinto. Al preguntar, le explicaron que el aumento venía del seguro de incendio y sismo asociado a su crédito: su precio había cambiado tras una nueva licitación.

La explicación está en cómo funciona un seguro colectivo. Se contrata una sola póliza para todas las propiedades de la cartera, incluidas las de mayor riesgo, y el precio se reparte por igual entre todos. No está pensado para tu propiedad, sino para el promedio. No es que alguien haga algo indebido: así se calcula el precio de una póliza colectiva. Por eso tu dividendo puede subir sin que hayas hecho nada.

Cambiarlo era un derecho. Hacerlo, otra historia

Cristián investigó y descubrió que tenía alternativas. La NCG 469 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la norma que te permite cambiar tu seguro libremente, le da a cualquier persona con crédito hipotecario el derecho a contratar su propio seguro de incendio y sismo, con la misma cobertura y sin quedar nunca descubierto.

En la práctica, el trámite fue engorroso de principio a fin. No sabía a quién contactar ni cómo dar de baja el seguro colectivo, y además tenía que pagar el año completo al contado. Cada intento por teléfono terminaba igual: en un call center, dando vueltas sin llegar a ninguna parte. Cambiar su póliza le tomó cerca de un mes.

No era el único que lo había intentado. Algunos propietarios ya habían encontrado ese camino por su cuenta, verdaderos hackers del sistema. Pero eran la excepción: el derecho existía, y casi nadie lo usaba. De ahí salió la pregunta que terminó en Ancla: ¿por qué algo así tiene que ser tan complejo?

Tres miradas para un mismo problema

Esa pregunta se convirtió en Ancla junto a Max Prieto Molina y Cristóbal Prieto. Cada uno trae algo distinto:

  • Cristián viene de años en banca. Aporta la estrategia y la estructura financiera.
  • Max viene del mundo comercial de los seguros. Es quien se sienta con cada cliente y le explica con total transparencia qué está pagando hoy y qué pagaría con nosotros, sin letra chica.
  • Cristóbal viene del software. Construye la tecnología y el marketing: procesos con inteligencia artificial y automatizaciones que nos permiten atender a mucha gente sin subir los costos.

Cómo lo resolvemos hoy

  • Hacemos todo el trámite. Desde la cotización hasta dar de baja el seguro anterior. No tienes que lidiar con el banco ni con call centers.
  • Tecnología primero. Atender a tanta gente solo funciona si la tecnología y la inteligencia artificial hacen el trabajo pesado, en vez de depender de llamadas y papeleo.
  • Accesible para todos. Pagas en 12 cuotas sin interés con tarjeta de crédito, en vez del año completo al contado. Con la misma cobertura que exige tu banco, o mejor.

Hoy más de 1.000 clientes ahorran cada mes en su dividendo, en promedio $300.000 al año, con la misma cobertura que tenían antes. Los datos que hemos reunido sobre este mercado, como que el seguro de incendio y sismo puede pesar entre 3% y 10% del dividendo, los publicó hace poco El Diario Inmobiliario.

El mismo problema, en otros créditos

La misma lógica se repite en otros créditos: seguros poco ajustados a cada persona y trámites que desalientan en vez de facilitar. Por eso hoy también existe Ancla Recupera, que revisa si quienes tienen un crédito de consumo o automotriz pueden solicitar la devolución de lo que pagaron de más en su seguro de desgravamen y cambiarse a una cobertura más barata. Mismo problema, misma solución, aplicada donde hace falta.

Porque muchas veces el primer paso para pagar mejor es simplemente entender lo que estás pagando.

El ahorro no es el producto. Es la consecuencia de hacer las cosas bien.

Empieza ahora

Revisa cuánto podrías ahorrar

Elige el seguro según tu crédito y nosotros hacemos el resto.